Por: Judith Gómez y Luis G. Restrepo

El precandidato presidencial Jorge Robledo asegura que en el país, debido a la corrupción, están dadas las condiciones para que en las elecciones se abra paso una tercería y llegue a la Casa de Nariño.

Robledo, quien durante las últimas legislaturas ha sido considerado como el mejor congresista, pero también uno de los líderes más radicales de la izquierda, dice que nunca ha propuesto nacionalizar la economía ni ha sido enemigo del empresariado. “Yo defiendo la idea de una economía empresarial importante, pero también economías menores”, agrega.

El senador, quien el viernes estuvo en Cali y se reunió con varios empresarios, habló de la alianza política que tiene con Claudia López y el exgobernador Sergio Fajardo, de la que asevera es capaz de ganar la Presidencia de la República.

¿Cómo va la alianza con Sergio Fajardo y Claudia López?

Muy bien. Estoy muy contento y optimista porque estamos ya desarrollando el acuerdo que tiene que tener dos elementos: un programa que permite unirnos y el mecanismo para seleccionar el candidato o candidata a la Presidencia.

¿Y cuándo tendrán listo eso y cómo se definiría el candidato?

No sé, pero debe ser pronto, porque además, los términos se van venciendo. Espero que en las próximas semanas lo anunciemos al país. La idea es que este proyecto no termine en el 2018 sino que se prolongue en el tiempo, también que haya listas unificadas al Congreso, pero esto depende de la reforma política.

Ha llamado la atención esta coalición tan disímil y sobre todo que usted, que representa a la izquierda radical, esté allí...

Sí, pero eso que puede llamarse radicalismo mío, cuando usted lo mira en concreto, ve que soy una persona que no está proponiendo nacionalizar la economía ni acabar con la propiedad privada. Yo defiendo la idea de una economía empresarial importante, pero también economías menores. Por eso el caso de madre e hijo: economía empresarial y economía campesina. La palabra radical no es incompatible con poderme unir con otras personas en esos temas. La lucha contra la corrupción, por ejemplo, nos tiene que unir, el tema de un talante democrático como una manera de actuar. Coincidimos también en defender el proceso de paz, el agro, la industria, el empleo, la salud, la educación. Los rótulos cada vez sirven menos, porque usted dice izquierda o derecha y cada uno se puede imaginar lo que quiera.

¿Y dónde queda el Moir en esa alianza?

Ahí estamos. Si mira el programa del Polo, este nunca ha planteado, ni nosotros tampoco, acabar con la propiedad privada en Colombia. Nunca hemos sido amigos de la lucha armada. Lo que pasa es que aquí en Colombia se terminaron creando estereotipos que se los ponen a uno, pero que nunca corresponden necesariamente con la realidad.

Yo nunca he estado en contra de la economía empresarial, sería un idiota que en una economía de mercados yo diga que no deba haber empresas.

De pronto he entrado en controversia con algún empresario por un tema u otro. Todas mis luchas cafeteras, agrarias, de casi 25 años, han sido con el empresariado. He trabajado con todo el mundo, lo que pasa es que mi coherencia algunos la tachan de radicalismo o con palabras de ese corte.

¿Usted que ha sido un buen congresista y ha ejercido el control político, por qué se le dio por abandonar esa tarea y meterse en la incertidumbre de una candidatura?

Porque voy a ser mejor presidente que senador. Estoy diciendo que elijan el presidente que nunca ha habido en Colombia, porque aquí no ha habido un presidente que se haya propuesto desarrollar de verdad al país. Repito mucho esta idea: Colombia tiene un capitalismo de US$5800 de producto per cápita, eso es una miseria, Argentina está en 13.000; Corea, en 27.000, y Estados Unidos, en 57.000, es la prueba de que el país ha estado mal dirigido hasta en lo más obvio que es crear más riqueza.

Siendo tan reconocido como congresista, usted no marca bien en las encuestas y aparece Fajardo de primero. ¿Qué lectura le hace a eso?

Ahí sí como los chorizos, es mejor no averiguar cómo se hacen, lo mismo pasa con las encuestas. Yo tengo una realidad: soy una persona menos conocida en Colombia que los otros candidatos y eso afecta muchísimo. Pero, además, tengo muchas dudas de la capacidad de las encuestas con tantos candidatos, pero bueno, al final, de lo que se trata es que en la lucha cambiemos las encuestas y cambiemos las cosas.

En el pasado ha habido alianzas políticas similares y han fracasado. ¿Cree que esta sí se mantendrá?

Soy optimista. Yo jugaré en esta coalición en el puesto que me toque: de soldado o liderando. Además, porque hay una cosa que estimula esta alianza y es que es capaz de ganar la Presidencia de la República.

Claudia López dijo que por ahora trabajarán los tres. ¿Seguirán cerrados o hay la posibilidad de abrir la puerta a movimientos afines?

Hemos acordado que de momento estamos aquí. Concretada esta alianza miraremos conjuntamente qué otras opciones hay, pero lo primero es armar esta, porque si no se arma, que cada uno haga lo que pueda.

¿Y en caso de que se arme, abrirán la puerta, por ejemplo, a Gustavo Petro o a Clara López?

La decisión que está tomada es que estamos nosotros y miraremos más adelante qué hacemos. Lo que hemos dicho es que este es un acuerdo político nini, ni con santistas ni con uribistas. Ya veremos cómo evolucionan las cosas.

¿En caso de que las Farc decidan respaldar la coalición de ustedes, aceptarían ese apoyo?

No vemos a las Farc en este proyecto. Nosotros hemos respaldado el proceso de paz y que se hayan reintegrado a la vida civil, pero ellos están en un proyecto y este es otro.

Se ven en segunda vuelta. ¿Creen que les alcanzará para enfrentar a Germán Vargas o al uribismo?

Nos da lo mismo. Uno de los de nuestra coalición va a estar en segunda vuelta. Ellos son tan semejantes en el 99 % de las cosas que casi que da lo mismo. Ellos son el continuismo, nosotros somos el cambio. Ellos no tienen nada asegurado.

Ustedes tampoco…

Pero tenemos más posibilidades porque donde vamos los colombianos nos dicen que están mamados de los mismos con las mismas, santistas y uribistas, eso es lo nuevo de la política y eso va a generar un cambio en la próxima elección.

¿Y eso le hace creer que ganará una tercería?

Sí, es que los países cambian cuando la gente cambia su manera de pensar y de votar y eso es lo que estoy viendo. Todos esos trucos politiqueros y clientelistas en esta ocasión no les van a funcionar, porque cuando la gente se declara mamada no cae en esos garlitos y vota el cambio.

Su lucha es contra la corrupción, ¿dónde queda el escándalo de la contratación del alcalde Samuel Moreno, del Polo, en Bogotá?

Ellos se apartaron de nuestros principios. Nosotros abrimos investigación, sancionamos y le pedimos excusas al país, que es lo que hace un partido serio cuando alguien de su organización hace cosas indebidas, otros partidos no lo han hecho. Pero no olvidemos que cuando el Polo nace este país ya era profundamente corrupto y lo habían corrompido por un acuerdo, eso está demostrado desde los días del Frente Nacional. Nosotros nacimos contra eso. Decir que somos iguales a ellos es un exabrupto así haya pasado lo que pasó en Bogotá.

Pero muchos ven contradictorio que enarbole la bandera anticorrupción si viene de un partido que también cometió actos corruptos…

No hay una organización humana donde no pasen esas cosas, el problema es cuál es la línea del partido y la nuestra es contra eso, mientras que los partidos tradicionales son los inventores de eso.

¿Cuál es la solución a la corrupción?

Que nos elijan a nosotros. Vamos a dar ejemplo con nuestras actuaciones. Yo voy a ser el jefe de toda una política de anticorrupción como Jefe de Estado. Lo primero es cambiar a los responsables de los problemas. Si queremos cambiar este país, no elijan otra vez a los mismos.

¿Es suficiente para ser Presidente de Colombia un discurso, que puede ser muy fácil, contra la corrupción?

No es suficiente. Lo que pasa es que ese es un tema importante y en ese sentido habría que hacerles a ellos una pregunta: ¿es suficiente que quieran reelegirse otra vez con el cuentico de la paz o de la guerra? ¿Ese es el único tema del país? En lo único que tienen desacuerdo los mismos con las mismas, es en eso, y en todo lo demás son iguales y usan el debate del proceso de paz para volverlo pelea de perros y gatos y ocultar que en todo lo demás coinciden, empezando por el ataque a la economía azucarera del Valle.

¿Está de acuerdo con que se le otorguen beneficios a los cocaleros?

Es evidente que la política antinarcóticos ha fracasado rotundamente. A pesar del Plan Colombia, nunca se ha desabastecido el mercado norteamericano, es la prueba reina del fracaso. Debemos repensar qué hacemos y no perdamos de vista que los campesinos cocaleros no son narcotraficantes, son campesinos pobres que no pueden producir otra cosa, en buena medida por la política antiagraria que es parte del Plan Colombia. En Bolivia los cultivos de coca no son ilegales y hay poco narcotráfico. Aquí debemos sentarnos a pensar qué hacemos porque las órdenes que nos están dando los gringos no funcionan y es una tragedia lo que vivimos. ¿Y por qué en EE. UU. no se persigue el narcotráfico?

¿O sea, que para usted el problema del narcotráfico es el consumo en EE. UU. y no la producción de coca?

Todo está vinculado, pero lo que estoy diciendo es que la persecución de los cultivos ha fracasado.

 

Tomado de http://www.elpais.com.co/