Por Jaime Enríquez Sansón
Propio de nuestra idiosincrasia, el sábado amanecimos con el mejor equipo de fútbol del mundo, con el señor Pékerman convertido en don José, como el más sabio y respetable director técnico del planeta, con Falcao, Teo y compañía como los héroes más grandes después del sabio Caldas, la Pola, Sabaraín, los centauros de Páez,







