Por Roberto Elías Salcedo Martínez
En diciembre todo se vuelve liviano, la celebración de la navidad nos coloca en aptitud amable, pase lo que pase, hasta la muerte del ser más querido, se asume con mayor madurez. Se dan muchas conciliaciones y reconciliaciones, la mirada de optimismo crece, los sueños repotencian la capacidad de lograrlos pronto.









