Por Octavio Quintero  

Las noticias en detalle sobre la integración de la terna a fiscal general de la nación, dan cuenta de que la inclusión del exministro Néstor Humberto Martínez Neira es una concesión política que el presidente Santos le hizo a su vicepresidente Vargas Lleras…
 
Esas mismas informaciones vienen insinuando, cada vez con más fuerza, la proximidad de Vargas Lleras al expresidente Uribe, y es por lo mismo que el presidente Santos lo “consiente”, con el fin de que no le vaya a torear más esa culebra antes de la firma del acuerdo de paz con las Farc.

En este par de consideraciones, alcanza contexto las declaraciones del exfiscal, Eduardo Montealegre en entrevista con Cecilia Orozco de El Espectador el sábado 30 de abril en la que señala:
 
… “De la elección del próximo fiscal general depende, en gran parte, el éxito o el fracaso del proceso de paz, porque el eje de las investigaciones por violaciones masivas a los derechos humanos cometidas por los actores del conflicto sigue en la Fiscalía. En la coyuntura actual, el próximo fiscal, además de ser un buen jurista sin agenda política, debe tener conocimientos profundos de derecho penal internacional y de justicia transicional”…
 
¿Tiene Martínez Neira “conocimientos profundos” sobre derecho penal internacional? Bueno, su gran carrera pública la tiene como experto en derecho comercial y financiero…
 
Lo que sí tiene es agenda política: su padrino mayor (el vice), dicen que puede estar más cerca de Uribe que de Santos; y si ese mismo (el padrino) es el único funcionario público del orden nacional de alto rango que nunca ha dicho mu sobre el proceso de paz, y por no decir ni mu quiere decir que no se ha comprometido porque en esto de la negociación con las Farc puede estar más cerca de la posición de Uribe que de Santos, en contexto, Martínez Neira, siguiendo instrucciones del vice, que a su vez, seguiría instrucciones de Uribe, podría sabotear el proceso destapando, como sugiere el exfiscal Montealegre, el eje de las investigaciones por violaciones masivas a los derechos humanos cometidas por los actores del conflicto que reposa en “caja negra” en la Fiscalía.
 
Tal vez,  no porque no tenga conocimientos profundos en derecho penal internacional o de justicia transicional, sino porque podría llegar a ser “la mula muerta” en el camino a Estocolmo de Santos, el supercandidato a fiscal podría quemarse a la puerta del horno…
 
No es tan difícil ni tan fácil: todo está a la distancia del vigoroso pulso político que se libra entre telones por la mejor opción con que se presentaría un candidato a presidente en el 2018… Y las cosas parecen claras:
 
Si con un bajo perfil como Óscar Iván Zuluaga, el expresidente Uribe le ganó la primera vuelta a Santos en el 2014, ¿cómo sería con una vedete política como Vargas Lleras o, inclusive, con un Alejandro Ordoñez? Ahí sí, como dice el docto vulgo, que entre el diablo y escoja…