Periódicos de muchos países, incluyendo los de Colombia, editorializan sobre la crisis de confianza que tiene la población del sistema, lo interesante son los argumentos QUE BUSCAN LA FIEBRE EN LA SABANA: ecosistema mediático de las redes sociales, globalización y los cambios tecnológicos; pérdida de autoridad e influencia; aparición de políticos mesías; desagradecimiento con el neoliberalismo que ha sacado 1.000 millones de personas de la miseria y reducido los costos de productos, etc. 

No hay análisis sobre la acumulación capitalista, que ha reducido a los millonarios del mundo y los hace más ricos. Estadísticas de Credit Suisse señalan que el 1% de la población mundial poseen tanto dinero líquido o invertido como el 99% restante de la población terráquea, 85 de los mayores multimillonarios mundiales tienen tanta riqueza como la mitad más pobre de la población global. 

No hay análisis de que, si bien hay avances contra la miseria, es a costa de la clase media, a la que cada vez se le reducen ingresos. Las estadísticas muestran los avances como si crecieran cuando es un efecto de distribuir menos riqueza entre más personas. 

No hay análisis sobre los dueños de los medios de comunicación, ese 1% de millonarios, que someten la información a sus intereses, por lo cual no quieren que los argumentos verdaderos de la crisis de confianza se informen y no les preocupa el odio a sus medios informativos expresado en las redes sociales, porque vienen adueñándose de estas en las Bolsas de Valores, y las controlan con información de adormecimiento de conciencia que incluye desde la pornografía hasta las banalidades. 

No hay análisis de que las armas para las guerras pro¬ducidas por esos millonarios, victimizan y hastían a la población. Como tampoco de que son los responsables del cambio Climático, la deforestación mundial, la extinción de especies de flora y fauna y la producción de comida chatarra dañina. 

En Colombia la situación los tiene con los pelos de punta por la DESAPROBACIÓN de la encuesta de Gallup Poll: el presidente de la República 72 %, Fuerza militares 40%, Fiscalía 57%, policía 59%, Corte Constitucional 69%, Congreso de la República 76%, toda la justicia 87%. Y las políticas que manejan: Inseguridad 88%, corrupción 85 %, salud 83 %, desempleo 74 %, lucha contra la pobreza 70%, narcotráfico 61 %, asistencia a la niñez 60%. 

También porque la gente no les aceptan argumentos como que la venta de ISAGEN era necesaria; que lo de REFICAR son errores involuntarios; el silencio sobre la responsabilidad de Luis Carlos Sarmiento, el más rico de Colombia, en el caso de ODEBRECHT; silencio de que el fiscal está impedido precisamente porque sigue cubriéndole la espalda a Sarmiento, quien le sigue pagando a su empresa que dirige su hijo; silencio por la corrupción de las campañas de Santos y Uribe; silencio por las bajas condenas a los responsables del robo de INTERVOLSA; silencio sobre SALUDCOOP, CAFESALUD, CAPRECOM. No hablan de las víctimas por las acciones estatales, para las cuales no hay recuerdo ni entrevistas y peor aún, han convertido a Álvaro Uribe Vélez como oposición para que se cumpla el “YO CON YO”, pues con cara ganan y con sello también. Solo le queda a esa población que ha perdido la confianza en el sistema, proponer soluciones para el empleo, salud, educación, medio ambiente, inseguridad y no elegir a politiqueros, para que se cambie la forma de pensar y de administrar; la juventud debe aprovechar que editorializan SOBRE LA FIEBRE EN LA SABANA y mostrar que el calor del cambio está en sus mentes y en el actuar.