Alfredo Molano Bravo

Por Alfredo Molano Bravo  

La muerte de 11 soldados y los 20 más heridos constituyen un hecho de extrema gravedad que tiene las negociaciones de La Habana en vilo.

Es muy explicable que el Gobierno haya decidido revocar la orden de suspender los bombardeos para no ser bombardeado por la extrema derecha, que ha encontrado el mejor argumento para descargar toda su obsesión guerrerista contra los esfuerzos que hacen las fuerzas beligerantes para llegar a un acuerdo sólido de paz.

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Por Alfredo Molano Bravo  

El lunes pasado, en el marco de la Cumbre por la Paz, quedé sentado al lado de Fernando Vallejo, a quien conozco desde hace algunos años.

Es un hombre delicado en su trato, elegante, sibarita y gran pianista. Virtudes que contrastan con la violencia de sus escritos. No soy ferviente lector de sus libros, pero me impresionó por su realismo La virgen de los sicarios, me sorprendió la metódica investigación casi policial sobre la muerte de Silva en Chapolas negras y me aburrió El cuervo blanco por su obsesión semántica.

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Por Alfredo Molano Bravo  

Pasar la frontera entre Meta Y Vichada es dejar atrás los gigantescos bosques comerciales de caucho, teca, pino caribe y acacia mágnum, para cuyas plantaciones se han debido destruir matas de monte, esteros y morichales, modificando —para mal— el curso natural de aguas superficiales y subterráneas.

Idéntico efecto logran los infinitos y monótonos cultivos de palma y caña para fabricar biocarburantes y la tan cuestionada explotación petrolera. Más atrás queda Villavo, una ciudad cada día más populosa, más caliente y más rica, gracias, en gran medida, a que por ahí ha pasado mucha de la plata del narcotráfico.

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Por Alfredo Molano Bravo  

La estación del ferrocarril en Medellín, llamada Cisneros en honor al ingeniero y financista cubano que construyó la línea a Puerto Berrío, fue centro de una revolución urbana en los años de la Belle Époque o Danza de los Millones (1925-1928).

Era un centro que movía pasajeros de primera, segunda y tercera y cargas; ganado, café, maíz; en sus alrededores prosperaron hoteles, tiendas, bares, prostíbulos, y se conocía como Guayaquil. Eran calles bullosas donde se oían los tangos de Gardel y de Magaldi desde las 10 de la mañana; una zona entre pintoresca y peligrosa.

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Por Alfredo Molano Bravo  

Manzanas en colombia no hay. Hay una variedad pequeña, entumida y engarrotada de manzanitas que son dulces. Lo reconozco, sin embargo, no son tan provocativas como para ser objeto de una tentación. Así que el paraíso debió quedar en otra parte, nuestra fruta verdadera y más popular es el mango: biche o de azúcar, chancleto o mechudo, caratejo o manga de Mariquita son todos suculentos y provocativos.

Chuparlos es como beberse un atardecer con todos sus colores. Pero así como el banano, el mango nació en India. No es de por aquí.

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Por Alfredo Molano Bravo  

En los últimos días la mesa de negociaciones de La Habana ha ido dejando escapar bocanadas de humo blanco. Así parezcan independientes —y a veces unilaterales—, los anuncios de cese al fuego por parte de las Farc, el desminado y ahora la interrupción de los bombardeos son pasos hacia el desescalamiento de la guerra y, sin duda, también hacia lo que se conoce como dejación de armas.

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Por Alfredo Molano Bravo  

Hay que exaltar la conducta de los policías en el tan comentado como reprochado caso del usted no sabe quién soy yo, una frase que señoritos bien le escupen a la autoridad cuando están borrachos. Los uniformados se portaron como verdaderos servidores públicos: calmados, equilibrados, pacientes, templados.

En cambio el señorito hizo gala de su, digamos, subconsciente de clase pudiente.

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Por Alfredo Molano Bravo  

El posconflicto está de moda; todo el mundo habla del tema. Se organizan foros, conferencias, conversatorios, charlas; se escriben columnas, editoriales, notas. Se dictan cursos especializados, se ofrecen diplomados, se abren carreras completas. Nadie se escapa de la tentación.

Y con razón, se trata de nuestro futuro. El Gobierno, en cambio, elabora un Plan Nacional de Desarrollo (PND) como si nada pasara o fuera a pasar, como si en La Habana se reunieran espectros.

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