El sentido de la política económica es la disminución gradual pero decidida de la desigualdad social; dentro de ese objetivo, la política económica debe alcanzar mayores niveles de crecimiento y productividad dentro de la sostenibilidad ambiental y cultural. Sin igualdad no hay crecimiento sostenible, y sin crecimiento no hay riqueza y prosperidad para todos.
El crecimiento económico y la riqueza social solo se producen a través del trabajo de la sociedad. Dicho trabajo cada vez es más la aplicación práctica del saber humano potenciado por el capital en algún lugar concreto del país. La tierra, el capital expresado en el ahorro financiero de la sociedad y del Estado, y el trabajo humano como aplicación práctica del saber son los motores determinantes del crecimiento económico y la producción de riqueza.
Para el pleno empleo de los recursos productivos dentro de principios de equidad y justicia social se construirá una reforma agraria integral que democratice la tenencia de la tierra y sea capaz de garantizar la seguridad alimentaria de los colombianos. La Colombia rural será un país de comunidades indígenas y afrodescendientes, granjeros y empresarios productivos. No existirán latifundios improductivos. El Estado protegerá la producción agraria con la disminución de las rentas financieras e inmobiliarias, la transferencia tecnológica y la lucha por eliminar los subsidios a la producción de los países desarrollados. La prioridad productiva del agro será la de los alimentos de alto valor nutritivo para garantizar la eliminación del hambre y la desnutrición en la población colombiana.
El Gobierno democrático expedirá una ley de Reforma Agraria Integral que permita el acceso de los campesinos en forma individual y colectiva a propiedades que garanticen la dignidad humana de sus familias, comprará los latifundios improductivos con bonos de deuda pública a diez años sobre el valor catastral de los inmuebles y expropiará los bienes ilícitos. El objetivo será el uso agrario intensivo de doce millones de hectáreas aptas que hoy solo se usan en la ganadería extensiva. Se fortalecerá el ICA como centro productor de saber y transferencia tecnológica. El Estado garantizará la distribución de alimentos mediante la compra de parte de las cosechas, la construcción de carreteras específicas para la nutrición, y el abastecimiento en los barrios populares con centrales de abastos públicos y cooperativas de tenderos. El Banco Agrario y Finagro volverán a ser un sistema de crédito para campesinos con tasas de interés inferiores al mercado. Se mantendrá la protección arancelaria hasta la eliminación de los subsidios en los países desarrollados.
Además realizaremos una reforma financiera que garantice que el ahorro del público se transfiera realmente a la producción y que el crédito se entregue cada vez a un mayor número de colombianos. Para la democratización del crédito el gobierno creará y fortalecerá un sistema de banca pública con claras políticas de fomento de la producción y con dependencias especializadas en el microcrédito y el crédito a las pymes y a la mujer.
Se reformará la ley del Banco de la República en el sentido de independizarlo de los intereses particulares del capital financiero. El objetivo de la política monetaria es el crecimiento económico, el empleo y la equidad social sin inflación. El objetivo de la política cambiaria será obtener una tasa de cambio competitiva, impedir la fuga del ahorro nacional y detener las maniobras de los capitales extranjeros especulativos. El Banco de la República entregará créditos al sistema financiero privado sobre la base de indicadores que demuestren la democratización del crédito en forma progresiva. El Gobierno abandonará progresivamente su política de financiamiento interno a través de TES por cupos de crédito del Banco de la República. El Gobierno se reserva el derecho de controlar los cambios.
El crédito internacional será usado con fines eminentemente productivos. La reestructuración de la deuda de la nación pasará por prepagar la deuda con el Fondo Monetario Internacional, dejar el endeudamiento público interno con el fondo pensional que debe irrigar el crédito de largo plazo de la sociedad colombiana, y reemplazarlo por una política moderada de financiación estatal con créditos del Banco de la República. Una parte sustancial de las reservas internacionales de Colombia se usarán para financiar el patrimonio del Banco del Sur cuya misión será la reestructuración con tasas de interés a la baja de la deuda externa nacional.
El Gobierno presentará el Plan de Manejo y Reestructuración de la Deuda Externa colombiana.
Pero la tierra y el capital sin el trabajo no son nada. Reconocemos que el trabajo moderno se basa en el intelecto y el uso intensivo del saber y que hacer productivos a los trabajadores, implica una democratización profunda del saber y de la ciencia dentro de nuestra sociedad. Será prioridad del programa de gobierno del Partido la educación pública, gratuita, universal y de gran calidad para el conjunto de los colombianos sobre la base de la construcción del saber desde la diferencia cultural.
Nuestro país requiere de una política industrial de sectores líderes basada en altas inversiones e innovación tecnológica. Para el efecto se desarrollará en el Departamento de Planeación Nacional una instancia de planificación permanente de la reconstrucción industrial del país. El Estado jugará un papel de regulación y no renunciará a la propiedad y gestión directa de los servicios públicos básicos y en los sectores estratégicos.
La Democracia económica implica el reconocimiento de múltiples formas de producir, distribuir y consumir en Colombia; implica el respeto a la libertad de empresa dentro de los principios de la dignidad humana y la sostenibilidad ambiental e implica el surgimiento de centenares de miles de empresarios individuales, colectivos y públicos.
El Gobierno realizará una reforma tributaria simplificando el sistema impositivo a través de la eliminación de descuentos, deducciones inapropiadas y exenciones al capital. La recaudación del impuesto predial rural será nacional con distribución a los municipios y se duplicará el piso de la tasa para propiedades superiores a las quinientas hectáreas. El Iva en los insumos para la producción de la canasta básica familiar será devuelto por el Estado.
El plan de desarrollo Industrial y de los sectores estratégicos será responsabilidad del gobierno e integrará los acuerdos con la Unión Suramericana. En el terreno del petróleo, el carbón y el café, el Estado buscará el incremento del valor agregado en su industrialización.
El Gobierno Democrático creará el Tribunal para la libre empresa y las garantías del consumidor en donde se aplicarán las normas antimonopolios y de protección a la calidad de los bienes y la seguridad del consumidor. Se aglutinarán las normas en el Código Antimonopolio.
El Gobierno democrático garantizará el carácter público del espectro electromagnético, y presentará un proyecto de ley que garantice la pluralidad informativa y el derecho de los ciudadanos a expresar sus opiniones.
Se fijará un espacio reservado de cinco kilómetros mar adentro para la pesca artesanal, se creará la escuela de marinos con aporte de la Armada Nacional y se subvencionará la conformación de cooperativas pesqueras en el país. El Gobierno recuperará los bienes de uso público en las costas, las islas y el mar. Reconstruiremos la flota mercante a escala suramericana.
La construcción de infraestructura en transportes privilegiará el transporte férreo en las tierras planas para integrar las ciudades de Bogotá y Caracas y desarrollar los llanos como una gran despensa agraria y el metro en las ciudades más importantes, lo mismo que el transporte fluvial. Se reconstruirá la empresa Ferrocarriles de Colombia.