Jaime Dussán
Sábado 12 de junio de 2004
Intervención en el acto de instalación del Foro Ideológico Nacional del Polo Democrático Independiente realizado en Bogotá el 10 y 11 de junio de 2004.
Compañeras delegadas y compañeros delegados al Foro Ideológico Nacional del PDI, Miembros de la Dirección Nacional del PDI, Invitados a este Foro Ideológico del PDI
A mediados del año anterior, distintas agrupaciones y movimientos coincidimos en la decisión de abrir paso a la conformación de un partido político de izquierda democrática con capacidad de convertirse en una opción real de poder.
Muy pronto, el PDI empezó a ser reconocido en el Congreso de la República, en los medios y en la opinión pública nacional, y también en otros países, como la expresión de la oposición democrática organizada.
Oposición democrática que en Colombia, a pesar de todo, no desaparece, sino que está siempre dispuesta a enfrentar las difíciles circunstancias del proceso político colombiano; incluyendo, por supuesto, cierto atraso y escasa renovación de la izquierda y de algunas organizaciones sociales.
Cuando en el país se impuso una tendencia hacia la derechización y en el Estado la principal política pública empezó a ser el fortalecimiento militar y el impulso a la confrontación armada, en el marco de la mal llamada “seguridad democrática”, nuestro Partido surge como una propuesta para gobernar de modo distinto.
Es decir, atendiendo a las causas sociales, defendiendo el Estado Social de Derecho, convocando a la participación ciudadana en los asuntos públicos, estableciendo un nuevo modelo de ciudad con sentido social y humano y construyendo partido para garantizar la continuidad del proyecto político.
Con esta orientación política presentamos la candidatura a la Alcaldía de Bogotá de LUIS EDUARDO GARZON, quien fuera uno de los fundadores y primer presidente del PDI.
El triunfo electoral obtenido en octubre de 2003 y la gestión gubernamental que se está llevando a cabo, tienen un gran significado puesto que nos ubican en el terreno de las expectativas reales hacia el poder en el nivel nacional.
Una de las condiciones favorables para el surgimiento y desarrollo de nuestro Partido es que en el actual Congreso de la República, a diferencia de períodos anteriores, existe una importante representación de la izquierda democrática y sectores independientes.
La actuación como bancada le ha permito al PDI una presencia destacada en el Congreso de la República y una gran proyección en todo el espectro político del país.
En coordinación con otros sectores parlamentarios hemos logrado incidir en procesos de trascendencia como la aprobación de la reforma política que empezó a operar en octubre del año anterior, derrota del Referendo uribista, la no participación en el Acuerdo Político convocado por el gobierno a principios de este año, la exigencia de reorientación de las negociaciones con grupos paramilitares y el actual movimiento contra la reelección inmediata.
Desde su inicio y en el transcurso de pocos meses, el PDI ha ido teniendo una conformación basada en la existencia de varias tendencias ideológicas y políticas y en la participación de organizaciones sociales y organizaciones no gubernamentales, de intelectuales y académicos, del movimiento de mujeres, la juventud y grupos étnicos, tanto en el nivel nacional como en departamentos, ciudades y municipios.
La organización del partido registra importantes avances en las estructuras nacionales y en las entidades territoriales. En Bogotá el PDI ha realizado un gigantesco esfuerzo de organización desde la base, con un carácter asambleario y constituyendo mediante un procedimiento democrático su dirección distrital. Tenemos aquí un modelo organizativo, innovador, que habrá de rendir muchos frutos en la acción política del futuro inmediato.
Bajo la presidencia del Senador Antonio Navarro, y en la que me ha correspondido ejercer hasta ahora, la Dirección Nacional, la Mesa Directiva y las Comisiones Política, de Organización y de Sectores Sociales y Grupos Poblacionales, han funcionado con regularidad.
Desde el punto de vista de su eficacia, de las expectativas y de las exigencias que se plantean a estos organismos, nos falta mucho para alcanzar un nivel aceptable, pero es justo reconocer que, en medio de obvias dificultades, vamos encontrando el camino hacia la consolidación organizativa de nuestro Partido.
Para llegar a ser un partido cohesionado, con el perfil necesario que permita al PDI ganar el apoyo ciudadano y la credibilidad como alternativa de poder, necesitamos avanzar en los acuerdos políticos internos sobre propuestas de interés nacional.
Por este motivo fundamental hemos querido darnos la gran oportunidad que es este Foro Ideológico Nacional, en el marco de la preparación del Primer Congreso del PDI, que efectuaremos en el segundo semestre del presente año.
Hago un llamado para que vivamos con responsabilidad este momento de reflexión, debate y acuerdos dentro del Partido; para que valoremos este momento en la misma medida en que debemos valorar otros momentos y modalidades de acción política.
El éxito de este Foro Ideológico Nacional depende, primero, de la voluntad política que tenga cada quien, ésta o aquella tendencia, éste o aquel grupo o sector, NO SOLO para exponer claramente sus propios planteamientos, sino para contribuir a la construcción de las definiciones políticas institucionales como partido.
Esas definiciones de partido tienen que versar sobre temas básicos de la vida nacional. Para facilitar este aspecto del trabajo en este Foro, la Comisión Política estableció tres ejes temáticos:
i) democracia y Estado Social de Derecho, ii) prioridades en política económica y social iii) paz, seguridad y derechos humanos
La misión de quienes participamos en el Foro, y, por supuesto, de panelistas, comentaristas, moderadores y relatores, es facilitar la elaboración de contenidos programáticos con respecto a estos ejes temáticos, en cuyo análisis se tendrán en cuenta, como es apenas obvio, los contextos internacionales, nacionales y regionales.
Tengo la certeza de que si, de cara al país, efectuamos aquí un debate productivo y llegamos a mayores niveles de acuerdo interno dentro del Partido, el Primer Congreso del PDI constituirá una ruptura en el modo de hacer política y será el inicio de una nueva etapa hacia grandes cambios democráticos en nuestro país.
Si elevamos el nivel de unidad política interna, podemos avanzar más y mejor en la campaña de afiliación, en la organización partidaria, en nuestra presencia en la vida nacional, en la movilización social.
Un partido fuerte por su cohesión interna, por su acierto en las propuestas políticas y por su capacidad de movilización, nos permitirá a través de las elecciones, ampliar la representación en las corporaciones públicas y en el gobierno de las entidades territoriales, así como confrontarnos con posibilidades de éxito en el acceso al gobierno nacional.
Empecemos ya, en serio, a fortalecer este Partido, en el cual están puestas las esperanzas de tantos colombianos y colombianas, y que hace surgir tantas expectativas en todos los ámbitos de la vida nacional.
Asumamos con decisión la tarea de fortalecer al PDI, con la convicción de que si tenemos un partido fuerte, será posible desarrollar en Colombia un amplio movimiento por la democracia y por la defensa del Estado Social de Derecho.
Demostremos que estamos dispuestos a superar la fragmentación interna y a construir un partido sólido, estable, durable. Que Colombia y el mundo vean pronto en nosotros un Partido moderno, democrático en su funcionamiento interno y en su propuesta de nación, con capacidad para reorientar al Estado y a la sociedad.
Deseando que nuestro trabajo en estos dos días produzca los mejores resultados, declaro formalmente inaugurado el primer Foro Ideológico Nacional del PDI.
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En la sección Precongreso 2004
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