Samuel Moreno Rojas
Viernes 1ro de diciembre de 2006
Presento un cálido saludo de bienvenida a todas las delegaciones aquí presentes, integradas por mujeres ejemplares y entusiastas, y por hombres altivos, curtidos en la lucha, que han llegado de todos los rincones de la Patria: desde los mares surcados de estruendos y colores, del pacífico y el litoral Atlántico, desde las montañas abiertas y escarpadas, desde las colinas agrestes y los valles melodiosos, a cumplir una cita con nuestro partido, que hoy se levanta en el escenario político como la única tabla de salvación de las masas sangrantes y oprimidas. Todos han llegado haciendo un gran esfuerzo y enormes sacrificios a fin de demostrar su capacidad de lucha y su férrea disciplina. A todos los aquí presentes mi admiración profunda y mi encendido reconocimiento. Estoy seguro que las deliberaciones de este Congreso serán un éxito rotundo para satisfacción de quienes creemos en la defensa beligerante de la causa popular.
Hace cuatro años, el Polo Democrático era una ilusión y una esquiva esperanza. Pero el tiempo se ha encargado de hacer realidad lo que apenas era un espejismo. Es así como hemos venido creciendo aceleradamente y se han consolidado sus bases y sus directivas, cuya doctrina se edifica fundamentalmente sobre la defensa de los más débiles, los más necesitados y los más humildes. Este será un camino poblado de dificultades, pero no podemos descansar en el logro de estos nobles propósitos: necesitamos trabajo, educación gratuita, salud extendida sin discriminación de clase, vivienda digna y respeto absoluto a los derechos humanos.
Como Presidente del Polo Democrático, durante año y medio, me correspondió la tarea de mantener la unidad y adelantar conversaciones con otros grupos políticos, a fin de integrar un partido más dinámico y novedoso con las diversas corrientes de opinión que coincidieran en los postulados de justicia social que estamos preconizando. Fue así como se logró la integración con los dirigentes de Alternativa Democrática, constituida por destacados dirigentes que han batallado siempre en la defensa de los oprimidos. De esa alianza surgió el Polo Democrático Alternativo, que hoy se convirtió en el partido de oposición más señalado del país. Cómo ha sido de útil esta fusión y cómo la estaban esperando todos los sectores progresistas e independientes de nuestra Patria martirizada! Ahora existe una completa unidad, cada día más cerrada y compacta y estoy seguro que de este Congreso saldrá más fortalecida. Podemos decir sin equivocarnos ni envanecernos, que hoy el Polo Democrático Alternativo es la más seria alternativa de poder.
El pueblo quiere una renovación de la clase política, un vuelco inmediato en la conducción del Estado, un gobierno que logre la paz con todos los sectores insurgentes. Esta confianza, estos altos propósitos solo la puede inspirar nuestro partido.
Estamos frente a un gobierno montado sobre el engaño y la coacción a los electores, fruto de una confabulación de los sectores plutocráticos, con el crimen y el fraude organizados, que lograron jugosos dividendos en beneficio de unos cuantos y en detrimento de las inmensas mayorías nacionales que se consumen en el abandono, la miseria y la explotación.
Menos mal que ya están saliendo a flote todos los actos delictuosos de los funcionarios y congresistas más cercanos al Presidente, cuyo escándalo ha dejado perplejos a todos los colombianos, por esa infiltración macabra de las mafias en el aparato del Estado. Contra estas costumbres perversas que se han adueñado de la actual administración, debemos cerrar filas a fin de desmontar semejante maquinaria de corrupción y cinismo.
Las fuerzas congregadas en el P. D. A. vienen creciendo en forma tan sorprendente, que jamás un movimiento o partido de izquierda democrática ha depositado un volumen de votos como el de la última elección presidencial, en que Carlos Gaviria obtuvo más de 2’600.000 votos, sin dinero, sin contratos, sin burocracia, con presiones y amenazas, frente a promesas falsas y espejismos mentirosos, sólo a base de la mística y del fervor que contemplamos en la conducta rebelde de los millones de inconformes que respaldaron a un candidato extraído de la academia, de los claustros universitarios y de la Presidencia de la Corte Constitucional, sin mancha alguna, con suma entereza y claridad en la exposición de sus programas, en quien los ciudadanos que alcanzaron a votar por él, lo hicieron porque lo consideraban como el salvador de la Patria destrozada.
Me cabe la satisfacción de haber presenciado este resonante triunfo, ostentando el más alto cargo del Partido. Mis sinceros agradecimientos a mis compañeros de Mesa de Unidad, cuyos sabios consejos y tarea constante, contribuyeron al éxito de las dos últimas jornadas electorales. Hemos trabajado en equipo y así debemos seguir haciéndolo.
Y como soy objetivo y consecuente, después de este magnífico resultado en las urnas, presenté renuncia del honor que se me había dispensado, a fin de que el doctor Carlos Gaviria ocupara este puesto de responsabilidad y de combate.
No nos hemos equivocado al escogerlo pues él merece toda nuestra admiración y respeto por sus esclarecidas dotes de estadista, su capacidad de liderazgo y su vida intachable.
Quise también renunciar para someter mi nombre a consideración de las directivas y los militantes del Polo y al escrutinio ciudadano, como candidato a la Alcaldía de Bogotá. Hace 3 años ganamos con Luis Eduardo Garzón. Desde allí vamos a continuar la labor social de esta administración e idear nuevas obras en beneficio de todos los habitantes de nuestra capital.
Quiero decirles a todos los señores delegados, aquí presentes, que el Polo Democrático Alternativo, tiene vocación de poder. Por eso debemos prepararnos para las próximas jornadas electorales. Hay que rescatar nuestra Nación, hay que darle impulso y sosiego, hay que imprimirle seguridad sin estridencia, progreso sin demagogia, y una paz completa y duradera. Sólo el Polo Democrático Alternativo puede lograr estos elevados propósitos.
Inmensa responsabilidad nos espera. La vida que tenemos bien vale la pena gastarla en esta bella empresa, hagámoslo con alegría y decisión. La vida sólo es buena cuando es mágica y musical, como decía Emerson. Preparémonos para la victoria. Sólo la conseguiremos con la unidad, con el sacrificio, con la lucha constante.
Hoy es la primera vez en la historia de nuestra nación que se celebra un Congreso de Unidad de toda la izquierda democrática y civil de Colombia. Tenemos el inmenso reto de avanzar en el debate electoral del próximo año y de gobernar al país en el 2010.
Nuestra única meta, nuestra única ilusión debe ser la victoria. Vamos a la toma del poder, para ponerlo al servicio de todo el pueblo colombiano. Sí, con nuestro trabajo, con nuestra mística, con mucha decisión y con nuestra indominable voluntad, ¡Vamos a la victoria!
* Moreno Rojas es precandidato a la Alcaldía de Bogotá.
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En la sección Congreso de Unidad 2006
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