El exceso de la oferta del servicio de transporte en Bogotá obedece fundamentalmente a unos carruseles que han matriculado carros de manera ilegal a la ciudad está denuncia fue realizada por el Concejal Álvaro Argote Muñoz en el Concejo de Bogotá.
Existen, el carrusel de Transcard que tiene un desborde de alrededor de 1700 vehículos, el carrusel de Transmilenio, que no chatarrizo todos los vehículos que debía y de igual forma tiene un desborde de al menos tres mil , y el carrusel de las empresas pequeñas que tienen un desborde de mas o menos 1977 vehículos.
La discusión está en que pueden haber chatarrizado pero no anularon las matrículas y se quedaron con el derecho a la reposición, es decir que conservan la matrícula para ingresar carros nuevos, este hecho del todo ilegal conlleva a que no baje la sobreoferta actual que aqueja la ciudad.
Aparte de estos ilícitos también existe el negocio perverso de la venta de los cupos, pues un ciudadano común que compra una buseta y va donde la empresa transportadora, y esta respondiendo a sus intereses económicos, a pesar de tener la capacidad agotada, le vende, pues el negocio de la venta de ese cupo vale 30 millones de pesos.
El alcalde Luís Eduardo Garzón hizo una propuesta del retiro voluntario por que en Bogotá hay alrededor de 8 o 9 mil vehículos que sobran para prestar el servicio pero sin embargo a marzo de este año se matricularon 350 vehículos.
De otra parte la Secretaría de Tránsito después de tantos años no tiene sistematizados 24 mil vehículos de la ciudad y no tener la información es la mejor manera de facilitar estos negocios ilícitos, de tal manera que hoy estamos planteando a el Gobierno Distrital y a la Secretaría de Tránsito la necesidad de un censo real y confiable que nos permita corroborar esta información.