El 21 de agosto, la administración Municipal aceptó y el Concejo Municipal aprobó mi sugerencia tantas veces formulada y públicamente sustentada, en relación con la financiación de las Ciudadelas educativas: diferenciar en ellas, de una parte, la construcción escolar propiamente dicha (bien fiscal), y de otra parte, la construcción de los bienes de uso público que de ella hacen parte. Ello por razones legales y de conveniencia política: la ciudadanía paga impuestos para que el Estado le preste unos servicios (entre ellos el educativo y de construcciones escolares) y volver a cobrar éstos por la vía de nuevas contribuciones (valorización) es, además de injusto, funcional a la política del Banco Mundial tendiente en lo nacional, a liberar recursos para pagar la deuda publica, y en la ciudad de Cali, a honrar el oneroso "Convenio de desempeño".
Al respecto insistí en que para financiar esas obras prefería el procedimiento que escogieron los bogotanos, y no el que aceptaron los barranquilleros, donde abrieron el camino a la construcción de la red hospitalaria y las inspecciones de policía también por valorización, pues el razonamiento sería igual de simplista: son obras necesarias (para la salud y para la "seguridad democrática") y los recursos escasean (eterno déficit presupuestal, numerosos convenios de desempeño y disminución de las transferencias a todos los municipios).
Este punto, señor Alcalde, lo consigné por escrito y lo argumenté en el Concejo, dejando en claro que "…¡Las ciudadelas educativas deben construirse!, según la Constitución, la Ley y el Plan de Desarrollo de Cali…" (Subrayado en el original), de acuerdo con mi escrito "Carta a los concejales sobre el Proyecto de Valorización ("LO BUENO, LO MALO Y LO FEO") del 18 de agosto de 2008. Al día siguiente pregunté: "…Ahora bien, si estas ciudadelas tienen espacios mixtos, o sea, de uso publico y fiscales, ¿porqué no las diferencia y costea para su distribución, sin burlar la responsabilidad del gobierno de construir las escuelas con la plata de los impuestos?..." (Ver: "Obras por valorización: ni desarrollo, ni equidad, ni justicia"). A esa pregunta obtuve una respuesta afirmativa por parte del Secretario de Infraestructura Vial y valorización, doctor Néstor Martínez, quien la hizo explícita en la correspondiente sesión.
No hay duda pues, de que mi propuesta de financiación "mixta" de tales obras se adoptó a la postre por parte de su administración Municipal, al momento de la votación del artículo correspondiente, cosa que saludé e hice notar en presencia de 21 concejales y el equipo de gobierno presente.
Lo que espero de usted, doctor Jorge Iván Ospina, es que en un acto de consecuencia, corrija ante los maestros de la ciudad de Cali su afirmación de que con tal iniciativa yo me estaría oponiendo al desarrollo de la educación del Municipio, manifestación que hizo en la reunión de docentes llevada a cabo en el velódromo de la ciudad, y que contó también con la asistencia del anterior Secretario de Educación, doctor Anibal Morales. Le invito señor Alcalde a que reconozca el sentido de mi propuesta de manera pública y ojalá con igual cobertura que su afirmación en contrario. Es un asunto de lealtad política, aún en la contradicción.
Atentamente,
Wilson Arias Castillo
Concejal de Cali